... que se plantean situaciones, propias o ajenas, en las que me da por decir aquello de: "hace unos años ni siquiera se me habría pasado por la cabeza".
Es un puñetero tópico, pero ¡es que es verdad, coñe!
Y que conste que yo no soy nadie para ponerme a juzgar al personal, en esta ocasión, me han dado cortocircuitos neuronales estas cosas... situaciones... formas de ver la vida... no sé cómo llamarlo exactamente.
Veréis, conozco a una persona, digamos que se llama H. Esta persona, no hace mucho, parece que empezó a ser consciente, o al menos a sentirse capaz de decirlo en voz alta, de que durante todo lo que lleva de vida (que no es tanta) ha hecho lo que se supone que debía hacer. Siguió todos los pasos que, según la edad, a medida que vamos cumpliendo años deberíamos ir dando. Y ahora, que se ha fijado, le entran todos los males sólo de pensar que un día sí y otro también, se repetirá cual día de la marmota hasta los 67.
Parece como si ahora quisiera tomarse una especie de revancha. H se casó y tiene descendencia. Todo va bien. Eso dice cuando le preguntas. Creo que lo que más le escuece es el tema de un trabajo monotemático, rutinario, poco agradecido... vamos, que no le gusta. Es así, le costará admitirlo, pero no le gusta ni un pelo. Todo son quejas cuando le preguntas qué tal el día.
H está siendo infiel. No es la primera vez pero justifica su conducta diciendo que una cosa son los sentimientos hacia su pareja y otra el sexo. "Un desahogo", esas fueron sus palabras, aunque luego puntualizó, que "esa no es la palabra más apropiada". Además, añadió, "yo no hago esto con cualquiera, que no digo no pudiera hacerlo, pero no lo hago".
A mí me sonó más a "en mis tiempos mozos no pude ser un pendón desorejao y ya está bien". Me parece un tanto egoísta por su parte. No se conocen pruebas, claro, pero parece ser que nadie obligó a H a no ser un pendón desorejao por entonces.
A lo mejor yo soy una inocente, porque las cosas/situaciones son diferentes cuando no las está viviendo una misma. A lo mejor es que son complicadas. O a lo mejor no lo son tanto pero a nosotros nos gusta complicárnoslas. Porque si se supone que en tu matrimonio las cosas van bien, palabras textuales "de puta madre", ¿por qué le haces esto a tu pareja?.
Quiero decir, si no tengo las gafas muy sucias, lo que yo veo es que en realidad su vida no le gusta, o al menos una gran parte de ella. ¿Por qué no centrarse en modificar/cambiar en esa parcela que detestas sin putear a alguien que se supone que te quiere (y que teóricamente tú quieres)?
Sé que no es fácil reordenar una vida y dar según qué pasos, y lo digo desde la experiencia, pero es eso o lamentarte cada día de lo que te quede de vida. A medida que vas cumpliendo años, ya no puedes comportarte como un crío enfadado, resentido y egoísta, porque tus actos tienen consecuencias y hay que ser responsable de ellas.
Pasemos al siguiente caso, B. Es una persona súper vital y muy activa que parece no tenerle miedo a nada y si lo tiene disimula muy bien. Al contrario que H, su vida no ha sido tan convencional y ha tenido la oportunidad de ir de acá para allá y disfrutar de numerosos amoríos oficiales y, sí, también de los clandestinos. Y casi siempre todo simultáneamente. Porque esa es otra de sus características: cae fulminantemente in love pero tarda poco en no rechazar "retos".
Otra vez el tópico de la separación de sentimientos y sexo. Es como una frase constante, como un latiguillo que enseguida te sueltan cuando por mi curiosidad, pregunto: ¿por qué?.
Y no importa que B crea que haya encontrado a "esa" persona, que te hable de "esa" persona de tal manera que tú creas que también "esa" es su "esa". Y sin embargo... su patrón de conducta no cambia. Y entonces ocurre que te has cargado la relación con "esa" persona y por mucho que intentes arreglarlo, ya no hay remedio.
WTF?
Al menos B no tiene cargas familiares, eso es cierto. Ni incumple ningún "compromiso oficial". Ya me entendéis, de los que hay papeles de por medio y que para romperlos hay que darle un riñón y medio hígado (como mínimo) a un abogado.
Sin embargo, el daño ajeno que produces es el mismo.
Lo que más me gusta es ver las caras que ponen cuando intento rebatir su argumento de separación entre sentimientos y sexo con un "imagina que tu pareja piensa igual que tú, ¿te gustaría la idea de que ahora mismo pudiera estar "separando" como haces tú?". Se les ponen los pelacos de punta. Casi diría que se les revuelve el estómago.
Todo un espectáculo.
Repito que yo no soy nadie para juzgar conductas ajenas, mucho menos si con estos dos ojillos que tengo veo que son patrones habituales (aquí sale lo poco de mi vena psicóloga) pero las personas implicadas no parecen querer/tener muchas ganas en solucionar. Está claro que no les hace felices, pero...
Vamos, que por H o por B, la casa sin barrer. O también podría añadir una frase que me ha gustado mucho y he leído últimamente: Everyone gets old. But not everyone grows up.
¿Soy acaso alguien verdaderamente inocente que no se ha dado cuenta de que muchas personas funcionan así? ¿Acaso soy una de esas pocas personas que creen que si estás con alguien, estás y si con el tiempo algo falla/falta es el momento de plantearte abandonar esa relación? ¿Es la infidelidad el nuevo negro?
¿O es el negro original?
Etiquetas: X File