Digamos que lo de la cura de sueño estaba pensada para que se distribuyera durante todo el fin de semana, pero final se ha concentrado al domingo.Y es que a mí los exámenes de este febrero me han dejado tan hecha polvo como los del maldito año pasado. Todo estaba pensado: dormir, pasear, hacer fotos, cocinar, ver pelis, si salía algún plan chachi...Pasear he paseado... un poco porque se puso a llover... Como consecuencia, lo de las fotos también se anuló. Pero todo se medio torció porque SSMom por fin decidió que la cocina entrara en el siglo XXI y POR FFFFFFIN puso un lavavajillas. Ya... el gran invento no tiraba. Me leí las instrucciones varios millones de veces, pesé la maldita cantidad de sal para no propasarme, puse el detergente donde tocada, el puto abrillantador donde tocaba... ¡PERO NO FUNCIONABA!Por la tarde tuve que ir a la tienda donde nos hicieron la instalación. Me dijeron que el sábado se pasaría el técnico por la mañana. A las ocho yo tenía los ojos como platos... como los sucios que estaba pendientes de lavarse, joder.A mediodía llama el técnico diciéndome que se pasa a las cuatro, que verifique la llave de agua está abierta. Pasadas las siete se presenta y me suelta un "veo que no sabes usar un lavaplatos, ya verás". Y, efectivamente, él tampoco consiguió ponerlo en marcha. Al final resultó que había colocado mal un inaccesible tubo, estaba doblado y no entraba el agua. Te vas a enterar cabrón.- ¡Anda! Si resulta que vas a ser que no sabes colocar un simple tubo... Hala, hasta otra.¿¿Todo el maldito día en casa esperando para que luego me sueltes semejante GGGGGILIPOLLEZ?? Da gracias que no tenía nada planeado porque te hubiera podido partir la cara, imbécil.Y claro, como estuve pendiente de que este señor viniera, ni una triste siesta, oiga. Me mortificaba pensar que después de darle la matraca a SSMom para que pusiera el maldito lavavajillas, ahora resultara que nos iba a dar mil problemas.En fin, que por la noche, el único medio plan que tenía, se torció. Justamente los pijamas no hicieron el efecto que siempre han hecho. Ejem, yo sé porqué digo esto.Así que me pegué la panzada de capítulos de Scrubs que no creo que cualquier ser humano se haya pegado. Bolsa de pipas en mano, clarostá. Vale, confieso que tuve un momento Risky business con canciones de Madonna, Lady Gaga y Fangoria (divas, divas, divas mil). Eso sí, yo como mi pijama puesto, que hace mucha rasca para ir medio despelotá.Y llegó el domingo. Señoras y señores, nenis todo@, aquí la menda ha dormido 10 horacas del tirón y se ha levantado más fresca que una lechuga. Con lo cual, aunque eran las 11 de la mañana, me fui rauda y veloz a ver a César Millán (va por ti Roquete) y me preparé un desayuno tal que este:
- Zumo de naranja.
- Pan de centeno tostado con queso, fresas y miel.
- Té de hibisco.
¿Quién da más?
Lo siguiente fue ponerme a ver Cabaret y recordé la pizza que doña Caye y yo nos zampamos el viernes. Pero como me invadía la pereza... me volví a quedar dormida. Yupi.
Cuando me desperté tenía un hambre mortal. Así que mientras me vi Con faldas y a lo loco, me zampé unos fideos de arroz con verduras y gambas de chuparse los codos.
No es precisamente el fin de semana más trepidante de mi vida, un sábado perdido esperando y un domingo de dormir, ver pelis y dormir otra vez. Pero bueno, se puede decir que el estado de histeria y nerviosismo está bajo mínimos.
Sí... estoy preparada para desquiciarme mañana lunes con la clase de multimierda*... ¡joder!
* en realidad la asignatura se llama mutimedia y es la asignatura a la que no me he presentado porque a pesar de que he ido a clase, no me entero ni jota de lo que el profesor, familiar lejano de Flanders, explica. Básicamente porque NO explica.***********************
Actualización: son exactamente las 4:01 de la madrugada y acabo de quitarme el potingue de la cara, me he bajado de los tacones y ya me he fusionado con el pijama. He vuelto de tomarme un par de copichuelas con mi amigo Fer en El Garito.
Hemos celebrado su cumple y hemos estado hablando todo el rato. Le conozco desde que tengo 16 tiennos años y siempre nos hemos llevado muy bien. Con el tiempo se ha convertido en un gran amigo, significa mucho para mí. Siempre que vuelve a casa (sí, también por navipeich) encuentra un rato para vernos. Es de agradecer. Y es que cuando alguien dijo que "quien tiene un amigo, tiene un tesoro" no podía tener más razón. Así que no sólo le mando un beso a Fer, sino a todos mis valiosos tesoros (de sobra sabéis quiénes sois así que os podéis daros por aludid@s) y agradeceros que estéis ahí.
Ains... ¡qué sentimental se pone una con estas edades y a estas horas! Me voy yendo a la cama :-)
Etiquetas: con estas manitas, SuperSonicSoundtrack